lunes, 25 de abril de 2016

RoadBurn 2016

Hacia mucho que no usábamos este medio para expresarnos, pero el primer viaje realizado a Tilburg, después de muchos años de indecisión, al afamado festival Roadburn, bien se merece una pequeña entrada en Horny Trash.


Lo primero las instalaciones del festival, totalmente urbano, cinco espacios en una misma manzana, dos garitos con pequeñas salas de conciertos, Cul de Sac y Extase, otro escenario ubicado en la parte trasera de la iglesia de St.Jozef Kerk llamada Het Patronaat, la mas curiosa de todas pues pertenece al conjunto arquitectónico de la iglesia y los conciertos discurren entre vidrieras y vigas de madera, y por ultimo el escenario principal y la habitación verde, ubicadas dentro del 013 venue, un auditorio impresionante.

Esta edición era especial, el 30 aniversario de Neurosis, con cuatro horas de la banda repasando su discografia dividida en dos días, tal vez eso es lo que mas nos animo a ir por que como sabéis en Horny Trash somos unos tirados y nunca nos invitan a nada.

El cartel espectacular y variado para cuatro días de sonidos densos, mezclado en ocasiones con tupa tupa infernal de algunos invitados algo crusties que había en el festival, no voy a hacer una critica de todo los bolos que vimos, pues como ya sabéis en este tipo de festivales ves muy pocos grupos enteros pues se solapan unos con otros, pero voy a hacer una mención especial a algunos de los que sorprendieron gratamente:

Cocaine Piss, belgas crusties algo modernos, pero con un directo muy loco.
Cult of Occult,  el primer bolo al que pudimos llegar...impresionante el sludge-doom de estos muchachos, muy recomendables.
The Body, Sonido Gordaco y nunca mejor dicho.
Daniel Payne, fiesta sureña con olor a rancio.
Repulsion, impresionante estos grinders.
Dark Buddha Rising, puff sin palabras.
La Muerte, un revival de esta banda ochentera, si no las has escuchado merece la pena.
Brothers of the Sonic Cloth, otra ración de sonido gordaco.

Luego los mas esperados, Amenra, Neurosis, Converge, Scott Kelly y Steve von Till en solitario, Pentagram, el punto que se marco la organizacion sacando a los japos G.I.S.M de la isla, Black Mountain o Buried at the Sea, como podreis ver el cartel no tiene desperdicio.


El nivel de las bandas dificilmente superable, la calidad tanto de lo conciertos como del sonido impresionante, un evento 100% recomendable, sinceramente el mejor festival en el que he estado, y he estado en unos cuantos, tanto a nivel organizativo como a nivel de sonido.

La única pega tal vez sea el precio, que para una economía media en España se va un poco, entre la entrada 190 euros los cuatro días, los billetes de avión, la estancia, pusieron un camping urbano a disposicion de los asistentes, 60 euros los cuatro días, y el nivel de vida en Holanda encarecen bastante el viaje.

En conclusión si os mola el cartel del 2017, ahorrar por que no os arrepentiréis.

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